16 de agosto de 2012

De boca generosa

Andaba en busca de unas sombras para los ojos en una tienda, cuando el asesor de imagen se acercó a mí.  Me preguntó por el color que estaba buscando y por decir algo dije que azul, aunque en realidad buscaba un tono verde.

Sacó un exhibidor de sombras en todos los tonos y ese fue el gancho perfecto para que le contestara que quería una demostración del producto. Soy como uno de esos insectos bobos que vuelan hacia la luz: no puedo ver algo en  gran variedad de colores porque me encandilan. Me pasa lo mismo en las papelerías grandes o en las tiendas de tela... los estambres, los barnices, el departamento de shampoo... ¡En fin!  

Empezó por ponerme las sombras de color turquesa y las combinó con  gris, verde, y azul marino. Delineó los párpados de negro; usó "rimel" para las pestañas  y puso una línea delgada de más azul turquesa en las pestañas inferiores. Remarcó las cejas y para terminar, sacó otro cargamento de brillo labial. Mientras me decidía por un gloss en tono rosa, me dijo muy profesional:

- Bueno, como tú eres de  boca generosa, te vienen bien los tonos más oscuros...
- ¿? 

Él siguió con sus sugerencias y yo me quedé pensando en sus palabras. ¿En qué residía la generosidad de mi boca?, ¿Cómo sabía que hablo demasiado? ¿Me había escuchado decir palabrotas encadenadas en un momento de cólera?, ¿De dónde conocía mi faceta de besucona? ¿ O se refería tal vez a mi gusto por los besos largos?, ¿Qué sabía exactamente de mi?

Digo, conozco labios más  gruesos  y bocas más amplias que la mía. A lo más, es grande. Sobre todo  cuando se me escapa alguna carcajada. Incluso, si de generosidad se trata,  mi nariz da batalla.  Porque aunque no es prominente, podría tomarse como de proporciones "generosas".

- ...en cambio, los tonos rosa  no te favorecen. No favorecen las bocas generosas.

Y dale con aquello de la generosidad de mi boca. Yo me preguntaba si era una metáfora, un insulto, o de plano me sabía alguna cualidad  que yo hasta la fecha desconocía .

- ¿Ves? Que no te dé miedo mostrar tus labios. Claro que tampoco se trata de ponerte demasiado, porque ya es generosa tu boca,  pero con un color como el que eligiste, se te ve muy bien...
- ¿?

Me acercó el espejo para ver cómo había quedado y efectivamente, mis ojos resaltaban  sobre mi nariz  y mi boca brillante, lisa,  generosa y de color cereza.

- Bueno, amiga. ¿Qué te vas a llevar?

Además de la sombra turquesa y el brillo labial, me llevé también lo de "la boca generosa" para  seguir indagando al respecto.




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