17 de diciembre de 2013

Fuera!

En su libro sobre  Metagenealogía, Jodorowski plantea que la familia puede ser un buen elemento para impulsarte a crecer y así encontrar tu verdadero camino o por el contrario, termina siendo un lastre que te limita  y te frena. Sin duda, la sagrada familia, es un tema escabroso para muchos. 

Personalmente, me agrada mi familia  porque me hace sentir cobijada  y con elementos para salir avante en este mundo terrible. Sin embargo, hacia afuera quizá proyecto demasiado apego por la misma. Cosa curiosa, porque hacia adentro, me perciben con el lazo demasiado suelto.
Por otra parte, es un chiste local hacer referencia a las 1001 cantaletas de nuestro padre. Ya saben: "Amigo es el que te dice: ven, vamos a estudiar; no el que te dice vamos aquí, vamos allá..."  Crecimos con ciertos valores  y creencias de carácter ético que ya de adultos decidimos conservar y otras con cierto matiz moral, que por lo menos yo, todavía hago labor para sacarlos de mi inconsciente.  
Fuera!  es el espectáculo unipersonal que Leticia Vetrano presentó en el encuentro de Clown del que ya escribí. Actriz argentina con formación como clown en Europa, su trabajo resulta muy divertido y más que conmovedor, yo diría que terrible. 
Ella explicaba en el foro de clown mujeres, que después de dos años de  presentar y depurar su número,  supo cuál era la historia que estaba contando. Que su personaje empezó siendo una niña y después fue cambiando sus gags infantiles por lo que ahora se ve en escena. 
De entrada es algo desolador la idea de un cumpleaños autofestejado con los retratos  de sus padres  muertos a su espalda; el pastel, el regalo, su esencia, es lo cómico. Es un hacer y deshacer in memoriam de los padres, como la obsesión por la limpieza o la autocensura de su erotismo ante la inerte mirada proveniente de las fotos. 
                                                                                         

De hecho, al final, Leticia Vetrano opta por el final gris y regresa a la soledad planteada al principio de la obra: fiel al recuerdo añejo de sus padres omnipresentes. Eso me recordó cuando mi madre me hacía repelar, siendo niña,  diciéndome  que yo no me podía casar porque a mí me tocaba cuidarla, como le hacían a la hija menor en la película Como agua para chocolate. Y sin pensar propiamente en el matrimonio como mi meta dorada, lo que me enfurecía era que pretendiera controlar mi futuro. Por supuesto mi madre se atornillaba de risa ante mi ira y eso me ponía doblemente verde.



       


Y aunque no soy casada, creo que hace mucho que mi madre perdió la esperanza de que yo me haga cargo de ella. Hace poco, cuando murió Robin, de la nada me dijo: -Eres buena gente... Porque te preocupas por él. (¡!) Eureka, después de 34 años, ella sabe que no soy mala hierba. Otro chiste local  para bajarnos los humos entre hermanos, es decirnos que si se tiene el ego muy inflamado, basta sentarse con la mami media hora para bajarte el autoestima y equilibrar
                                                                             
A ese tipo de cosas me refiero cuando digo que es una cosa compleja eso de los lazos familiares. A pesar de tener mala fama dentro de mi familia, lo cierto es que soy bastante ñoñita y tengo  que reconocer  que en buena medida yo asumí el rol del  pilón: soy la única que desde niña no le hablo de ud. a mis padres; los besuqueo y los saco a bailar cuando se descuidan. Soy el número de  variedad de la casa. Mi madre sigue cocinando para todos y  puedo darme el lujo de chiquearme sin pudor.  
Esto tiene su lado negativo: a veces pierden de vista que tengo más de tres décadas encima y les cae como bomba mis salidas nocturnas o mis vacaciones sin ellos. Otro punto en contra es que no me he visto en la necesidad real de salir del hogar materno (nótese el matriarcado) y aunque durante casi medio año la casa sólo la habitamos mi hermana y yo, lo cierto es que ni así tengo la experiencia de llevar sola una casa.
Por otra parte,  llevar los apellidos que tengo fue durante mi etapa de la primaria una cosa estresante: con cuatro hermanos con rendimiento académico impecable, sentía el compromiso de no quedarme atrás. Viví los momentos más angustiantes cuando unas fulanas malintencionadas me dijeron que el director les había dicho que serían de la escolta¡Gulp!  Afortunadamente, sólo fue una mala pasada. Me sentí liberada cuando nos cambiamos de casa y en consecuencia, me inscribieron en una secundaria con más de 700 alumnos donde la maldición de los escudos familiares, la tenían otros.
Cuando por diferentes canales recibo el mensaje de no tomar tan en serio la vida, es cuando me hace ruido el rollo de la responsabilidad mamado en el seno familiar.  A veces me resuenan algunas reacciones que tengo ante hechos o palabras que me generan sospechosísmo. ¿De verdad la vida se nos va en cosas que son pasajeras? Dice uno de los chicos de secundaria que su nacimiento no le provoca nada porque se vive para morir y ya...  Por supuesto que quien ha gozado de esta vida, jamás podrá compartir esa opinión.

                                                   
Por lo que respecta a la técnica en el trabajo de Leticia Vetrano, tiene un juego muy  efectivo con el público aunque por  momentos se torna tenso cuando arremete a almohadazos contra el público. Lo rescata muy bien hacia el final cuando todo se vuelve risas y lo corta con un recurso aun mejor, cuando pasa de la ternura de un gato a la pesadilla de una plaga de éstos. Un espectáculo muy completo con un mínimo de diálogos, malabares, contorsionismo, y gags bien medidos. Para mi gusto, lo mejor que vi durante el encuentro. 

4 de diciembre de 2013

Combo payaso

GABRIELA MUÑOZ

El pasado lunes, asistí a  la charla sobre  El clown y su perspectiva femenina. Estaba anunciada como un foro de discusión, pero lo cierto es que las actrices convocadas, no tenían ninguna intención de discutir. Como todas unas damas, se miraban de reojo  y todas le cedían la palabra a las otras siete, así que la cosa se puso un tanto fría.
Otra cosa curiosa es que las ocho iban en una onda bastante relajada, con poca producción: apenas con los ojos delineados y algunas con los labios pintados; jeans, chamarras, abrigo, chalina;  botas de piso; una trenza, chongo, cabello suelto; nada demasiado extravagante tratándose de actrices. Quizá la única que actuaba de forma afectada era Gabriela Muñoz, porque el resto, se declararon y se veían de personalidad introvertida.


Calladas y expectantes, Darina Robles, Madeleine Sierra, Leticia Vetrano, Gabriela Muñoz, Hilary Chaplain, Nubia Alfonso, Norma Angélica y Nohemí Espinosa, aguardaban a que alguien tomara la palabra como si el asunto no fuera con ellas.  Cosa por demás  curiosa porque todas tienen un currículum basto y uno podría pensar que tienen mucho qué decir, pero para mi sorpresa todas se mostraban reservadas e incluso tímidas, por lo cual  ninguna atinaba a jalar el gatillo de la palabra.

NORMA ANGÉLICA
HILARY CHARPLAIN
                                                        
                                           
Norma Angélica como buena docente,  salvó el primer silencio con su participación. Aunque en realidad se asumió como actriz más que clown. Fue Darina Robles quien rompió el hielo contando cómo empezó su amor por el teatro con el personaje de vaca de establo en la pastorela escolar. Carcajadas. Después del éxito obtenido, lo intentaron Madeleine Sierra y Gabriela Muñoz, pero ya estaba escrito que el clown estelar sería Darina. También me parecieron muy certeras las intervenciones de Leticia Vetrano y Hilary Chaplain, con cierto toque jocoso, pero sobre todo, inteligente.

Creo que la constante para  todas es que  encontraron en la generosidad del clown un espacio dónde desarrollarse como actrices y que, al parecer, se hallaron en el camino del clown casi por casualidad (si ésta existe). Todas coincidieron además, en que haciendo clown se encontraron con su esencia como personas.  

NUBIA ALFONSO
Con posiciones divididas en cuanto si el clown debe tener una postura femenina o humana, es decir, sin anteponer el género, sino al ser humano vulnerable que habita en todos los cuerpos, fue el único tema en que se mostró una divergencia de opiniones sin que se diera paso a una verdadera confrontación de  ideas argumentadas a fondo.

Leticia Vetrano dijo algo al respecto algo que me pareció interesante y que salva ambas posturas: ella hablaba del trapo (en lugar de papel, como dice Mafalda) que ha jugado la mujer en la historia de la humanidad. Y a partir de ese rezago en la profesionalización de ésta, es que apenas se está dando el boom de las mujeres clown ocupando foros, escenarios, circos, calles y teatros.

DARINA ROBLES
             
De ahí que los temas que se abordan son aquellos que competen a su historia de vida y sólo hasta que las mujeres clown hayan saturado la escena con esas historias más  ligadas a sus alegrías, miedos, tristezas, sinsabores, etc.  es que podrá hablarse de temas más generales. Y es que partiendo de aquello que las mueve para crear sus espectáculos unipersonales, algunas apelan a que el amor, la soledad, la histeria o la neurosis es universal.
MADELEINE SIERRA
                                                                                   

Darina Robles agregó que aún hablando de un asunto general como la Creación del mundo, ella sí da su punto de vista desde su género para contrarrestar las ideas que se sustentan en la historia oficial. Es su aportación como  mujer clown. Nohemí Espinosa por su parte, dijo que ella sí explotaba sus recursos femeninos desde la coquetería y la sensualidad como parte de su clown, en una postura contra los arquetipos clásicos de belleza.

LETICIA VETRANO 
                                                     

Sin duda, lo más interesante fue verlas ahí sentadas: sus miradas, sus risas, sus abrazos, sus gestos, sus exclamaciones... A pesar de la parquedad discursiva de la mayoría, para mí fue una publicidad muy efectiva. Por lo menos me quedé con la inquietud de ver el trabajo de cuatro de ellas. Y la primera, ya se me concedió. Tuve la fortuna de enterarme de un combo: por el pago de dos funciones te dan boletos para cuatro espectáculos, así que sin dudarlo, pedí mi combo payaso.


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NOHEMÍ ESPINOZA

El 1° Encuentro Internacional de Clown de la Ciudad de  México termina sus funciones hasta el jueves 12 de diciembre de 2013 en el Centro Cultural Helénico, 20:30 hrs.