26 de septiembre de 2015

Solares de noche y niebla

Hoy encontré entre la mucha paja que se puede ver en facebook, la imagen de un joven parado junto a unas hojas con fotos de los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa donde se pide su presentación con vida; parado justo a un lado de la hoja en la que se supone estaba su propia fotografía. El pie de foto dice que se trata de un encapuchado detenido en una manifestación y que fue reconocido como uno de los 43 estudiantes desaparecidos hace un año. No hay fuente ni datos precisos sobre el detenido ni sobre la detención.

Me recordó esa foto -también publicada en facebook- de un  maestro oaxaqueño con su celular, cuidando una barricada, en su campamento en la Ciudad de México durante un plantón. El pie de foto decía: así se la pasan los maestros, en lugar de dar clases. Vi que la publicación fue compartida a medio día y entre semana. Me pregunté si también estaría desempleada -como yo, entonces-, la persona que lo subió a su muro u ocupaba tiempo de su jornada laboral para atender sus asuntos personales en las redes sociales. Quizá sólo se trataba de su hora libre de almuerzo y uno de mal pensada...

Lo que me llama la atención es que a pesar de tener el agua hasta el cuello por el tránsito, el transporte público, las marchas (que en sí mismas denotan otras inconformidades), los pagos por servicios básicos, las condiciones laborales, el desempleo, la corrupción, la inseguridad y un largo etcétera, ¿de dónde sale la energía que se invierte en este tipo de imágenes y comentarios que te invitan a ver las dos caras de la moneda antes de tomar partido en las cosas que ocurren en este país? Por supuesto que lo mejor sería tener una postura que se sustente en información variada y documentada. Pero, ¿por qué pensar que basta una foto descontextualizada para poner en duda que la situación en este país no es como la estamos viviendo?

Ya en los ochenta, Rockdrigo González, decía en su introducción a Solares baldíos, lo mucho que le impresionaba la cantidad de desaparecidos que ya había en esa época.  Y lo más tremendo de la letra, es que refleja esa penumbra de la duda:

Fue a sacudir al tendero, al policía y al dolor/ pero de aquél paradero, sólo silencio encontró/ los días eran sospecha de algún enemigo con el odio a flor/ eran su vida solares, solares baldíos de amor.

Me  inquieta oír que Ayotzinapa ya es moda, como antes lo fueron las Muertas de Juárez, porque si pensamos que después de lo que ha pasado en nuestra historia contemporánea, todavía quedan peores cosas que ver, entonces, ¿cómo imaginarnos el futuro? Si la violencia y el atropello en casos aislados ya es cotidiano, ¿tenemos que acostumbrarnos a que se puede desaparecer de un borrón a una comunidad, una ciudad, un país, sin que haya consecuencias? ¿A qué cifra debemos llegar para que deje de parecernos normal? ¿Cuánto es demasiado? ¿Con cuánto es suficiente?

En la temporada del 7 de agosto al 6 de septiembre del año en curso, la Compañía Nacional de Teatro presentó Noche y niebla, de Jaime Chabaud en la Sala Héctor Mendoza. En el programa de mano, el dramaturgo agrega un escrito que transcribo:

Según palabras textuales de Hitler en su decreto Nacht und Nebel del 7 de diciembre de 1941, los opositores debían ser detenidos durante "la noche y la niebla" (eufemismo inspirado directamente de un canto de la ópera de Richard Wagner) y llevados clandestinamente a Alemania sin dar otra información que el hecho de su detención. Entre los fundamentos del Decreto se explica que: "El efecto de disuasión de estas medidas... radica en que: a) permite la desaparición de los acusados sin dejar rastro y b) que ninguna información puede ser difundida acerca de su paradero o destino". 
El texto reconstruido precisa que: "Una intimidación efectiva y duradera sólo se logra por penas de muerte o por medidas que mantengan a los familiares y a la población en la incertidumbre sobre la suerte del reo" y "por la misma razón, la entrega del cuerpo para su entierro en su lugar de origen, no es aconsejable, porque el lugar del entierro podrá ser utilizado para manifestaciones... A través de la diseminación de tal terror toda disposición de resistencia entre el pueblo, será eliminada".  

Un montaje en ratos denso y una propuesta escenográfica con base en montículos de tierra suelta que al estrellarse contra las paredes o el suelo, evocaban paladas que daban juego escénico a Teresa Rábago y Ana Isabel Esqueira, las dos actrices que contaron su propia historia de noche y niebla que bien se le puede situar -desgraciadamente-, en cualquier lugar de la República Mexicana.

Las causas (no creo que pueda haber razones) por las cuales existen desaparecidos pueden ser muy variadas (trata de blancas, tráfico de órganos, adopciones ilegales, políticas, etc.), y son un hecho lamentable. Pero me parece más lamentable aún, pensar en resumirlo en la sentencia del ellos se lo buscaron, sin buscar el quién los desapareció y el porqué. Porque entonces, ¿cómo saber en que momento tú mismo no  te lo has buscado? ¿Quién lo decide y bajo qué parámetros? Yo pienso que no todo es azar.


Imagen: CNT







9 de septiembre de 2015

Activación Física: una opción para envejecer saludablemente

Con base en información estadística de la Secretaría de Salud del Gobierno del Distrito Federal, hasta 2014 había 580 millones de personas con 60 años o más que representan el 10% de la población total mundial. El pronóstico es que para 2050 representarán el 22%,igualando la proporción de niños entre 0 y 14 años.Por ahora, México ocupa el séptimo lugar entre los países con envejecimiento acelerado ya que actualmente el 7% de la población tiene 60 años o más.

Partiendo de la premisa de que el envejecimiento no es una enfermedad sino una etapa del ciclo de vida del ser humano considero que la Activación Física puede ser una alternativa que garantice una mejor calidad de vida en esta etapa.

El envejecimiento implica la reducción de la capacidad funcional, disminución del rendimiento motor, la declinación de las funciones intelectuales de análisis, síntesis, razonamiento aritmético, ingenio e imaginación, percepción y memoria visual inmediata, el incremento del temor a lo desconocido, la posibilidad de aparición de depresión, regresión, sentimiento de impotencia e inseguridad; la Activación Física aminora sus efectos mediante la estimulación de las capacidades físicas que se han desarrollado a lo largo de otras etapas de la vida y que es factible conservar aunque en menor medida e intensidad, evitando su pérdida total.

La realización de actividad física no tiene porqué ser tortuosa o lesiva para la población adulta mayor, se puede promover la ejecución diaria de patrones básicos de movimiento mediante la incorporación de:

  • Una perspectiva lúdica y variada.
  • De manera colectiva a fin de promover la socialización.
  • Mantener y mejorar las habilidades y capacidades físicas coordinativas y condicionales mediante el uso de implementos de fácil manipulación.
  • Estimular las funciones intelectuales de los adultos mayores a través de una participación integral en el diseño y ejecución de la sesión.
  • Apuntalar y estimular una autoestima sana mediante el reconocimiento de los logros alcanzados en cada sesión en lo individual y el colectivo.
  • Contribuir a una mayor independencia general de los adultos mayores a fin de evitar situaciones de maltrato. 
  • Promover hábitos de autocuidado para el desarrollo de una salud integral.
Es importante mencionar que la Activación Física no suple la atención, tratamiento, prescripción y recomendaciones de los especialistas en geriatría y gerontología, menos aún tratándose de adultos mayores con enfermedades específicas o con alguna discapacidad.

Considero que la prevención es la mejor manera de abordar el tema de la salud de la población en general; incluso desde una perspectiva económica,prevenir resulta más rentable que la cura de enfermedades. La promoción para la creación de una cultura del movimiento como medida de prevención y combate de la obesidad y sobrepeso, bien puede hacerse extensiva a la población adulta mayor. 

La propuesta de promover, fomentar e incorporar la Activación Física de los adultos mayores bien podría encuadrar como un eje de atención de esta población y contribuir al diseño de una política pública de atención integral a los adultos mayores; segmento poblacional que cada vez cobra mayor relevancia en la estructura demográfica del país. 

Además, recordemos que en la Ciudad de México se implementó por primera vez (aunque después se hizo extensivo a todo el país), la pensión para adultos mayores como un reconocimiento y un acto de justicia hacia una población que históricamente había sido ignorada en el diseño de políticas públicas.


En suma, promover la Activación Física en la etapa de envejecimiento, contribuye a la modificación de una situación adversa que ubica a esta población en una posición de desventaja, vulnerabilidad y abandono tanto en su entorno familiar como en un entorno social más amplio. Considero que el margen de independencia económica que les ofrece la pensión otorgada por el Estado, una mayor capacidad motriz y una autoestima sana pueden ayudar a construir un envejecimiento saludable.





8 de septiembre de 2015

¿Evaluación para qué?


A Pita, la maestra. Con cariño del bueno.

Observo con preocupación, pero sobre todo con tristeza cómo el tema de la evaluación a los docentes ha logrado que aflore lo peor del ser humano. He visto en los noticieros - aunque ya antes me lo había comentado una maestra -, la intimidación que ejercen los detractores de la evaluación fotografiando a los maestros que acuden a realizar su registro para presentarla y luego son exhibidos en redes sociales. O como a una aspirante a una plaza en la docencia le cortaron el cabello por el mismo motivo. Ahora ya no es suficiente la toma de edificios públicos y la destrucción de mobiliario e instalaciones, ahora se agrede física y moralmente a otros seres humanos.

Desde que inició el proceso de la denominada “Reforma Educativa” he escuchado en los noticieros de la televisión a los empresarios de México Primero, exigir su aplicación exponiendo las bondades de una evaluación a los docentes en funciones para elevar la productividad y alcanzar el desarrollo; a los conductores de esos noticieros, vomitar calificativos para desacreditar a quienes se oponen a ella; a servidores públicos dar discursos amenazantes acerca de la verdad que les asiste para aplicarla “en nombre de la ley”.

Lo que no he observado, es un debate serio con sustento teórico acerca del objetivo pedagógico de la aplicación de una evaluación o la pertinencia de la evaluación como único mecanismo para alcanzar dicho objetivo y si fuera el caso, los diferentes tipos de modelo de evaluación que existen y cuál sería el adecuado, para el caso específico de México, con base en un diagnóstico del estado que guarda la educación en nuestro país.

En esta batalla campal la gran ausente es la Educación, no sólo porque no se argumenta en torno a ella en su lenguaje que es el de la pedagogía, (entendiendo que la Educación tiene una dimensión social, política, económica y filosófica), sino porque la Educación está ausente hasta en su acepción más simple que alude al respeto por el otro. Es decir: no se puede hablar de Educación si no es sobre la base del respeto por las ideas de los demás.    

Antes de tomar partido por evaluación sí o evaluación no, sería importante echar un vistazo al documento “Análisis y perspectiva de la Reforma Educativa” que constituye la memoria de los foros regionales y nacional (celebrados entre mayo y junio de 2013 en los estados de Michoacán, Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Sonora, Baja California Sur, Distrito Federal, San Luis Potosí, Veracruz, Puebla y Estado de México), resultado del acuerdo entre la CNTE y la Secretaria de Gobernación, que no obstante ser un mecanismo más acertado que la mutua descalificación y la agresión física y verbal, no tuvo la difusión necesaria para abrir un debate sobre la educación que queremos y merecemos los mexicanos.              

Si realmente nos importa la Educación Pública que se imparte en el país, es importante tener presente que esta no se agota en la aplicación de una evaluación, que sólo sirve como filtro para decantar a los “malos  maestros” y abrir la puerta a excelentes profesionistas en otras áreas del conocimiento, pero que quizá no tienen el perfil para la docencia.


Sería bueno orientar los esfuerzos a la reestructuración del sistema de normales, para ampliar y actualizar sus planes de estudio y garantizar que los maestros tengan una formación acorde a la educación que se pretende impartir y no abonar a las expresiones de violencia y descalificación entre promotores y detractores de la evaluación a los docentes. Cedamos el paso a la razón.                    

7 de septiembre de 2015

Entre enanos, tigres y otros bichos

El texto Barritar es de elefantes de Camila Villegas, sirve de base al montaje Entre enanos, tigres y otros bichos de ODUR Teatro. El resultado es una propuesta de dirección interesante. 

Casi podría ser un espectáculo tradicional para niños por la inocencia con que se plantea el universo de los personajes en un inicio, pero hay un segundo plano de marcada violencia que permanece constante durante todo el montaje, que sin ser explícita, deja entrever una historia muy turbia dentro de ese pequeño circo. Al ser sutilmente dosificada y sólo de manera verbal, esta violencia intramuros creo que puede pasar desapercibida, con toda su crudeza, para los más pequeños, pero no así para los más grandes ni para los adultos. Por supuesto, no pienso que se deba dar historias rosas a los niños. De hecho, el montaje no tiene moraleja incluida, sino que deja abierto el desenlace para una libre interpretación de los sucesos.

Para el adulto, hay varias sacudidas. La primera, es reconocer que el lenguaje corporal para demostrar afecto a otra persona, al parecer, ha quedado circunscrita a ciertos lazos como el noviazgo y el amor filial. Para los niños de la obra, es todo un acontecimiento el abrazarse y pronto será mal vista esta sencilla acción. La mirada del adulto encuentra cosas censurables que los ojos de un niño no percibe y así se lo transmite a los más jóvenes. Los lazos fraternos sólo se conciben si existe la misma sangre, pero parece que es imposible si no los hay y más aún si se trata de amigos de sexos opuestos, como en la obra.  

Me llamó la atención, el otro día en el metro, una madre muy joven lidiar con una niña como de año y medio, muy enojada porque no entendía por qué la madre se empeñaba en cerrarle las piernas y bajarle el vestido. No había una explicación por parte de la madre, así que para la niña, la indicación era sólo una imposición y la molestia se le notaba en la cara. En mi fiesta de cumpleaños número quince, mi tía puso el grito en el cielo porque dormí en la misma colchoneta con mis tres primos hermanos, compañeros de infancia. Esa noche, mientras los adultos bailaban y bebían, nosotros estuvimos en una camioneta rememorando nuestras andanzas de los primeros años: lodo, lluvias, las lianas en el río, las corretizas, los ayunos y las Barritas de piña compartidas durante las vacaciones en el pueblo. Fue la última noche que convivimos los cuatro. Al entrar al bachillerato, la vida nos llevó por distintos caminos. Sin embargo, yo guardé el comentario de mi tía con un sabor agrio en mi memoria: estaba hablando de dos de sus hijos y por supuesto, también de mí. ¿En qué momento de la vida de adultos, se nos retuercen los pensamientos?

La segunda, es la lectura que se le puede dar al hecho de que los personajes infantiles no crecen, permanecen como niños dentro del circo.  Al parecer, sólo el dueño del circo envejece, aunque no se dice a qué velocidad. La vejez del personaje supondría la futura liberación de los personajes niños, a la muerte del tirano, pero entonces no habría obra o sería otra distinta. Lo cierto es que aquí, el miedo tiene atados a los personajes y el ambiente violento que se vive en el circo, no les permite desarrollarse como personas. Y eso mismo aplica dentro y fuera del escenario para cualquier persona o sociedad

Y lo tercero, es un recurso del teatro griego: uno no ve en escena lo más terrible del drama, lo que permite que cada espectador pueda recrearlo a partir de los elementos que se dan en la puesta en escena y su imaginación. Hubo una vez, alguien que dio la cara por sus compañeros y lo que pasó con él... es un espacio en blanco para ser llenado por el público.  Y de nuevo aparece la metáfora: la fuerza y la solidaridad viene de quien, aparentemente,  más desventajas tiene, el menos poderoso.

Hay un cierre fuerte y emotivo que puede ser tan claro o tan oscuro como el corazón que lo mire se lo pueda imaginar. 

Última función este domingo 13 de septiembre. Foro Contigo América. 18:00 hrs.