Con base en
información estadística de la Secretaría de Salud del Gobierno del Distrito Federal, hasta 2014 había 580 millones de personas con 60 años
o más que representan el 10% de la población total mundial. El pronóstico es
que para 2050 representarán el 22%,igualando la proporción de niños entre 0 y
14 años.Por ahora, México ocupa el séptimo lugar entre los países con envejecimiento
acelerado ya que actualmente el 7% de la población tiene 60 años o más.
Partiendo de
la premisa de que el envejecimiento no es una enfermedad sino una etapa del
ciclo de vida del ser humano considero que la Activación Física puede ser una alternativa que garantice una mejor calidad de vida en esta etapa.
El envejecimiento implica la reducción de la capacidad
funcional, disminución del rendimiento motor, la declinación de las
funciones intelectuales de análisis, síntesis, razonamiento aritmético, ingenio
e imaginación, percepción y memoria visual inmediata, el incremento del temor a
lo desconocido, la posibilidad de aparición de depresión, regresión,
sentimiento de impotencia e inseguridad; la Activación Física aminora sus efectos mediante la estimulación de las capacidades
físicas que se han desarrollado a lo largo de otras etapas de la vida y que es
factible conservar aunque en menor medida e intensidad, evitando su pérdida total.
La
realización de actividad física no tiene porqué ser tortuosa o lesiva para la
población adulta mayor, se puede promover la ejecución diaria de patrones
básicos de movimiento mediante la incorporación de:
- Una perspectiva lúdica y variada.
- De manera colectiva a fin de promover la socialización.
- Mantener y mejorar las habilidades y capacidades físicas coordinativas y condicionales mediante el uso de implementos de fácil manipulación.
- Estimular las funciones intelectuales de los adultos mayores a través de una participación integral en el diseño y ejecución de la sesión.
- Apuntalar y estimular una autoestima sana mediante el reconocimiento de los logros alcanzados en cada sesión en lo individual y el colectivo.
- Contribuir a una mayor independencia general de los adultos mayores a fin de evitar situaciones de maltrato.
- Promover hábitos de autocuidado para el desarrollo de una salud integral.
Es importante mencionar que
la Activación Física no suple la atención, tratamiento, prescripción y
recomendaciones de los especialistas en geriatría y gerontología, menos aún
tratándose de adultos mayores con enfermedades específicas o con alguna
discapacidad.
Considero que la prevención es la mejor manera de abordar el tema de la salud de la población en general; incluso desde una perspectiva económica,prevenir resulta más rentable que la cura de enfermedades. La promoción para la creación de una cultura del movimiento como medida de prevención y combate de la obesidad y
sobrepeso, bien puede hacerse extensiva a la población adulta mayor.
La propuesta de promover, fomentar e incorporar la Activación Física de los adultos mayores bien podría encuadrar como un eje de atención de esta población y contribuir al diseño de una política pública de atención integral a los adultos mayores; segmento poblacional que cada vez cobra mayor relevancia en la estructura demográfica del país.
Además, recordemos que en la Ciudad de México se implementó por primera vez (aunque después se hizo extensivo a todo el país), la pensión para adultos mayores como un reconocimiento y un acto de justicia hacia una población que históricamente había sido ignorada en el diseño de políticas públicas.
En suma, promover la Activación Física en la etapa de envejecimiento, contribuye a la modificación de una situación adversa que ubica a esta población en una posición de desventaja, vulnerabilidad y abandono tanto en su entorno familiar como en un entorno social más amplio. Considero que el margen de independencia económica que les ofrece la pensión otorgada por el Estado, una mayor capacidad motriz y una autoestima sana pueden ayudar a construir un envejecimiento saludable.
Además, recordemos que en la Ciudad de México se implementó por primera vez (aunque después se hizo extensivo a todo el país), la pensión para adultos mayores como un reconocimiento y un acto de justicia hacia una población que históricamente había sido ignorada en el diseño de políticas públicas.
En suma, promover la Activación Física en la etapa de envejecimiento, contribuye a la modificación de una situación adversa que ubica a esta población en una posición de desventaja, vulnerabilidad y abandono tanto en su entorno familiar como en un entorno social más amplio. Considero que el margen de independencia económica que les ofrece la pensión otorgada por el Estado, una mayor capacidad motriz y una autoestima sana pueden ayudar a construir un envejecimiento saludable.
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