Recuerdo que en la clase de teoría dramática, Anfitrión era una de las obras que había que leer de rigor. La huelga del 99 truncó la lista completa y no sobrevivió a la selección abreviada que tuvimos que revisar a marchas forzadas.
Recientemente la leí y me dejó una sensación extraña, quizá porque lo hice después de leer la adaptación del montaje. De entrada, me pareció mucho más púdico Plauto que Aristófanes quien es más escatológico y mucho más directo cuando se trata de hacer referencia al cuerpo y sus curvitas.
En la obra de Plauto además, la historia gira en torno a las apetencias y la voluntad de Júpiter: Alcemena es un objeto sexual a la que, para colmo, le lavan el coco y ni siquiera se entera de que ha sido víctima de un engaño. La única parte que suena a comedia, es el monólogo de Sosia al inicio de la obra; incluso, Mercurio dice que la historia es una tragicomedia porque los hechos que serán expuestos no caben en un sólo género y menos estando involucrado un dios.
Desde luego, por estructura, no se corresponde con la tragicomedia, porque ésta no se limita a manejar un tono serio y cómico de forma alternativa. Hay más elementos que caracterizan este género. ¿Pero, entonces de qué va Anfitrión?
Si seguimos la línea del personaje principal, Anfitrión es un dios con vicios humanos que decide gozar del cuerpo de una mortal virtuosa y procrear un hijo con ella. Pero como es un ser omnipotente, arregla todo al final para que no haya consecuencias por sus actos. Por su puesto, eso no es gracioso, habla de impunidad, tema por demás actual en estos días.
En Anfitrión Mx (montaje de Odur Teatro), la historia se torna más cargada hacia la comedia griega en las acciones; los personajes, desde Júpiter hasta Belfaris (Belfonte en el original), son presas de sus más bajos instintos. De hecho, Alcmena no es un personaje victimizado, es una mujer que reconoce su falta en la culpa que le genera el placer disfrutado; Bromia es una escolta personal (criada, en el original) que hace alarde de su fuerza bruta para someter a sus deseos al tímido Mercurio; y Belfaris a parte de ser testigo y juez en el caso de clonación de Anfitrión, ya entrados en confianza, reclama su parte del botín a Sosia.
Anfitrión Mx le hace justicia a los personajes femeninos; juega con el tema del apetito sexual y el abuso de poder de unos hacia otros. La risa viene de los vicios de los personajes dentro de una sociedad que le da cabida a los mismos. Anfitrión termina reconciliándose con su mujer y su rival. ¿O no dice la regla de la hospitalidad que mi casa es tu casa?
No hay comentarios:
Publicar un comentario