18 de mayo de 2014

Uli, la cavernícola

En estos días he tenido la oportunidad de leer otros blogs y me ha sorprendido el rigor periodístico de algunos aficionados que se han comprometido con su página. Y he encontrado blogs de  profesionales de las letras cuyos escritos dejan un basto mundo para explorar en su página, sin mencionar su impecable redacción.

Así como el blog de un tal Pollo -cuyos comentarios inconexos-  me animó a empezar este blog, tengo que decir que éstos últimos blogs revisados, me hicieron ver lo primitivo de esta página y cuestionarme el sentido de darle seguimiento a este proyectito que inició como un ejercicio para despertar mis dedos y exorcizar mi sombra.

Ayer terminé de leer un libro de teatro sobre santones y más que las obras, los dos estudios introductorios me dieron luz:
 
Si Malverde, la Santa muerte, el Niño Fidencio, etc., tienen cabida y vigencia dentro del imaginario mexicano (o en algunos grupos específicos), es porque de alguna forma hay una identificación con estos santos que no caben en el inmaculado santoral judeocristiano. Tan pecadores sus santos como los devotos.
 
También tuve oportunidad de leer por primera vez a Jorge Luis Borges. El libro de arena, título por demás atractivo, sin embargo me sentí excluída de su mundo: me hablaba desde las alturas de una cultura que me resulta ajena. Lenguaje cifrado para los más léidos y escribidos. De igual manera que con los libros, navegando en la red, nunca sabes del todo en qué sitio vas a parar y lo que puedes encontrar. 
 
El conocimiento es alimento que sosiega ciertos apetitos y estos blogs de cuidada sintaxis  y retacados de información apuntan hacia allá. Ése es su mérito y se agradece.

Este blog habla de humano a humano: con toda la luz o la banalidad propia de alguien que busca respuestas en personas, cosas y hechos reales o imaginados. No se especializa en nada, no tiene mayor sustento teórico ni rigor científico. Esta página es una pintura hecha en la pared de una cueva: la evidencia de mi existencia y del mundo que miro y no siempre entiendo. 

 
 
 
 
 

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