Uno
El taxi avanza a muy buena velocidad por Ermita Iztapalapa; toma Zaragoza y en la avenida casi desierta, en un par de minutos llegó a mi centro de trabajo. Camino hacia la escuela y algo no es como todos los días. Firmo mi hora de entrada y preparo mis cosas para empezar la jornada. Entra la coordinadora y nos dice que ella estará en recepción por lo de las ausencias. Pregunto a qué se refiere y le pide a otra compañera que me cuente. ¿Qué pasó?
En la tarde del miércoles 5, en varias calles de Neza se oyeron balazos supuestamente de Antorchistas en venganza por la muerte de dos de sus líderes. Un profe cuenta que un motociclista pasó por la (en ese momento ) ya desértica avenida Texcoco y al perderse en la siguiente esquina, se escucharon los balazos. ¿Quién disparó y a quién?
Bajo a la formación habitual y sabiamente dice Kevin: "Se siente la tensión en el ambiente". Efectivamente. Pocos niños y el ambiente se siente cargadito. Avanzamos a los salones y los niños se apresuran a decir lo que escucharon. Para evitar controversias, empiezo con el tema del día.
Al llegar a otro salón, los niños que vieron lo que pasó fuera de sus casas dicen: "¿Quiere que le cuente cómo pasó?". Confío en que esta vez la información es de primera mano, pero me lo tomo con reservas porque son niños de primer grado.
Al llegar a la clase con el grupo de tercero, enlazo el tema de la clase con lo sucedido el día anterior: ¿Qué importancia tiene el arte en nuestros tiempos? Hablo de insensibilidad, del poco respeto por la vida ajena. Les pido que sintetizen lo que pasó en su municipio la tarde anterior y lo relacionen con el video de la clase pasada.
Brenda dice: "No fueron los antorchistas. Fue la Familia. Por mi casa pasaron varias camionetas, de las grandes y blindadas y empezaron los balazos allá por la Villada... Fueron los narcos..."
La profesora de Cívica me comenta en el wc: "Ayer dió su primer informe de gobierno el Eruviel. Se van a poner de a peso las cosas." En sala de maestros, Diana nos cuenta: "A la panadería de mi papá le aventaron una botella con lumbre. Pero mi papá dice que va a cambiar de local porque él no piensa pagar la cuota".¿Qué pasa?
Por la noche nada se dijo en el noticiero y en la mañana tampoco se mencionó nada en la radio. ¿Qué es lo que hace que un mar de gente que diariamente transita de Ciudad Neza al Distrito se mantenga a raya? El metro cerrado en Pantitlán y otras estaciones ; sin transporte público; comercios cerrados; las calles vacías...
Por la noche nada se dijo en el noticiero y en la mañana tampoco se mencionó nada en la radio. ¿Qué es lo que hace que un mar de gente que diariamente transita de Ciudad Neza al Distrito se mantenga a raya? El metro cerrado en Pantitlán y otras estaciones ; sin transporte público; comercios cerrados; las calles vacías...
Más tarde en las noticias se habla de rumores y lo constatan entrevistando a un transeúnte que regresa del trabajo y asegura que no sabe nada, salvo lo que ha escuchado en la calle, pero que a él no vió nada... ¿Por qué minimizan la situación?
Creo en la palabra de los niños. Decir que no pasó nada me parece que es dar pie a que crezca la incertidumbre y que se cree su mentada "psicosis". Si los medios de comunicación se hubieran limitado a decir lo que ocurrió la tarde del miércoles en Ciudad Neza, hubiera evitado, me parece, que la histeria se extendiera hacia Iztapalapa y Los Reyes. La falta de información es lo que propicia los rumores.
Dos.
El lunes 3 de septiembre fui a la biblioteca y en la sección de espectáculos de El Universal encontré una entrevista a tres productores de teatro mexicano. Me llevé toda la sección para leerla más tarde, pero no fue hasta hoy que comencé a revisarla.
Entre encabezados, pies de fotos y anuncios, vi una foto a la que no le puse mayor atención y seguí recorriendo con la mirada la enorme página de arriba abajo. Mis ojos volvieron al recuadro y leí: ¡Si nos dejan!está de luto. Vi la foto de nuevo y reconocí al actor, a pesar de la mala calidad de la fotografía, sin ralacionar el título de la nota con ése que aparecía en la foto. Empecé a leer a partir del tercer párrafo, justo donde hablaban del currículum del actor que había fallecido. Que había fallecido. Regresé a la foto y me congelé: se trataba de Octavio Castro.
Leí la nota esta vez desde el pricipio y ésta era clara y breve. O quizá clara no, pero sí breve. Decía que el día anterior, a la 1:30 am había fallecido "al no poder recuperarse de una enfermedad que lo llevó al hospital desde hace algunas semanas". Más currículum y nada más. Lo cual habla muy bien de él, sin duda. Es decir, en vida buscó desarrollarse como actor en diferentes medios y al parecer, lo logró.
Y es curioso, porque en su currículum sólo muestran lo que realizó en el mundo del espectáculo, sin incluir los proyectos no comerciales en los que partícipó, como en la película de "El violin" y la versión cinematográfica de De la calle, (entre otros cortometrajes y montajes). Me resonó aquella canción de Los Caifanes: "afuera tú no existes, sólo adentro...". No alcanzó una nota en la sección de cultura y en la sección de espectáculos le dan cobertura porque salió en la Familia P. Luche, actuó en un largometraje con Ana de la Reguera y en dos telenovelas. ¿Pero de qué murió?
En algún diario con mis memorias de los años de CCH, tengo un dibujo hecho por Octavio en una servilleta de papel, una tarde de chelas en el local de Doña Pelos. De esa generación que estuvimos en el TACO (taller de teatro no oficial del CCH-OTE) en el 94-95, tres de nosotros nos fuimos al CNA, al CUT y a la FF y L., respectivamente, a seguir estudiando teatro. Simpático, alegre y comprometido, el Tavo fue el único que se mantuvo al pie del cañón en su vocación de actor.
Hace unos meses, para celebrar el 15 de mayo, nos invitaron a ver el musical ¡Si nos dejan! Lo vi en escena y me dió un sincero gusto verlo en activo ahí. Y ahora, de manera casual me entero que para él, el telón se cerró de manera definitiva.
Alcohol, drogas, depresión, estrés, bilis, un infarto, cruzar sin precaución una calle, una bala perdida... cualquier cosa nos puede dejar fuera de la jugada. Y quizá no es que antes no pasara, pero a veces, como en esta semana, las cosas te pasan por diferentes frentes y más cerquita. Como dice Mireya: "no somos nada".
¡Salud, por el Tavo! Seguramente a esta hora, estará brindando con Dionisos.
Alcohol, drogas, depresión, estrés, bilis, un infarto, cruzar sin precaución una calle, una bala perdida... cualquier cosa nos puede dejar fuera de la jugada. Y quizá no es que antes no pasara, pero a veces, como en esta semana, las cosas te pasan por diferentes frentes y más cerquita. Como dice Mireya: "no somos nada".
¡Salud, por el Tavo! Seguramente a esta hora, estará brindando con Dionisos.
A mi lo que me da mucha tristeza es ver en que se ha convertido mi pueblo natal, orgullos mexiquense hoy veo que ha ido de mal en peor. Ese mismo día de los "rumores" en el Estado mataron a balazos a un muchacho de 18 años frente a la tienda de mi tía. Cierto el chamaco andaba en malos pasos, pero yo conocí a su novia cuando tenía escasos 7 años, y quien fue herida en una pierna y brazo cuando mataron al novio, aunque porquien iban era por el hermano. Las cosas han empeorado en el Estado de México, y no se ve que vayan a mejorar, la que fuera mi casa por 27 años hoy se hunde en la violencia, y no me queda nada más que rezar (con todo mi ateísmo) por mis tías y abuela que viven ahí.
ResponderEliminarRGT