Al abrir este blog me doy cuenta de que tengo más borradores que entradas publicadas. Lo cual habla del atropello de ideas que por ese entonces ocurría en mi cabeza.
Y luego, el silencio. Ganó en mí el hacer frente el pensar. Después el reposo me tomó por sorpresa (gratamente, he de decir) hasta el día de hoy en que inicié otro borrador que espero pronto vea la luz.
Enero terminó y yo me arremango la camisa para empezar mi labor de sospechar hasta de mi propia sombra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario