7 de abril de 2013

El gran farsante

El libro de L. Frank Baum llegó a mis manos en los noventa con un precio  de $12 000 pesotes anotados con lápiz en la primera página. De esa vieja lectura mantengo en mi memoria el gran chasco que se lleva Dorotea al descubrir el secreto del Mago de Oz: un enano que embaucó a toda una ciudad con trucos baratos.
En esos años, me parecía que el autor retrataba al gobernante de cualquier país que mediante unas gafas (la televisión, por ejemplo) presenta una realidad alterada que su pueblo acepta sin chistar, y claro está, me sentía la más lista al descifrar la metáfora de L. Frank Baum (descontando obviamente, la otra gran pregunta: ¿Qué es más importante encontrar, cerebros más inteligentes o corazones más sensibles?). 
Esta vez en el cine, me quedé con una idea revoloteando en la cabeza (y sin la certeza de ser la más lista): ¿Es Oz, una historia para caballeros?  La travesía de Dorotea rumbo a Ciudad Esmeralda cumple con todas las características del viaje iniciático  de un héroe de cuento tradicional: encuentra compañeros con características especiales (acaso “mágicas”)  que le ayudan a sortear los obstáculos;  hay personajes que le hacen  más difícil conseguir su cometido y finalmente, el héroe regresa transformado, pues el viaje le ha hecho más sabio, pero  Oz: The Great and Powerful dista mucho de serlo. Sólo pensando en una saga, digamos que cumple su cometido como introducción.
En esta versión cinematográfica, encontramos menos viaje (que en libro de Baum) y mayor atención a algunos personajes. Además de la enorme sonrisa de James Franco, encontramos a su paso una serie de mujeres que se relacionan con este personaje. Me llama la atención que cada una de ellas encarnan cierto tipo de mujer a la que él le huye (quién no la ha visto y piensa hacerlo, salte al final de las viñetas):
§  Muñeca de porcelana, aunque aún es una niña y en un principio nos la presentan como un ser indefenso, llegado el momento de la despedida, la porcelanita le arma un chantaje marca ACME al ingenuo Oz, quien acepta llevársela con él. Más tarde, Porcelanita se avienta corriendo todo un campo de flores con la vara mágica de la bruja Buena para entregársela en el momento decisivo (señal de que ni es débil de carácter, ni tan frágil físicamente).
§  Teodora, bruja del oeste, se desquicia cuando le hacen ver que Oz no tiene la menor intención de quedarse con ella; es significativo el dato que nos da la  hermana cuando  intenta calmarla diciendo que quizá  fue sólo  ella quien  habló de un “nosotros” y no Oz, porque nos indica que es una reacción característica de esta mujer cuando tiene un candidato a pretendiente. Su transformación a bruja de Halloween es resultado de su ira y su despecho asumido.
§  Evanora, bruja del Este no muestra un interés especial por Oz, pero le complace que sea un hombre ambicioso, no muy brillante y fraudulento.

§   Glinda es la dulce y comprensiva mujer que quiere reformarlo por la vía del amor sin conseguir que Oz dé su brazo a torcer; por lo menos no en su versión de efímera mortal, sino cuando cobra su carácter “mágico” como  bruja. En esta realidad fantástica, ella le infunde  seguridad y le brinda un voto de confianza a Oz que él corresponde ayudando a los habitantes de Ciudad Esmeralda a regresar a su ciudad.
§  Ayudante provisional  de Oz, es una de tantas conquistas, su escena en la película sirve para  mostrarnos que es un mujeriego.
Por su parte, Oz disfruta de su vida nómada: lo vemos seducir a una lugareña ofreciéndole ser parte de su espectáculo (compartiendo la fama) y haciéndola parte de su historia personal  (con un falso regalo de familia). Pero este sinvergüenza,  es incapaz de mentirle a la mujer que  ama. Es honesto (¿o incapaz de asumir un compromiso?) y le pide que aproveche la oferta de matrimonio que tiene en puerta ya que él no tiene nada que ofrecer.                                                                                              
Él  le apuesta a la vida que lleva y espera más de ésta aunque por el momento sabemos que está en una mala racha porque hay poca entrada en su número y la ropa  gastada nos ayuda a inferir que este problema es viejo.  

Otra escena que muestras características del personaje, es cuando en pleno espectáculo, una niña en silla de ruedas le pide que la haga caminar y es incapaz de aceptar públicamente que no puede hacerlo. Sin embargo, lo que no puede lograr en la vida real, lo consigue con  la Porcelanita. Esta niña lo presiona para que la adopte. Es el primero de varios  compromisos que adquiere en esta aventura.                     

De hecho, Oz empieza su viaje por un incidente luego de un lío de faldas. Deja el gris  mundo real por el mundo fantástico a todo color. Sale volando -literalmente- dejando en tierra a la mujer que ama, a la que acaba de enamorar y a una tercera con la que tuvo una aventurilla para ir a parar a un mundo fantástico donde las brujas le pasan la factura por embaucador, seductor e irresponsable. Dos de ellas, enfrentándolo; la tercera, enamorándolo. 

En este viaje además, Oz encuentra un amigo en el mono alado que le acompaña, cosa que es muy contundente en negar en el mundo real: su ayudante es "alguien a su servicio, no su amigo". De esta forma, vemos a un hombre que emprende una aventura ocultando su lado vulnerable, tratando de mostrarse cínico y sinvergüenza, sin embargo termina cediendo a todo lo que en el mundo real rehuyó: el amor, la amistad, lo estable y el compromiso. “Quizá no soy el mago que esperabas, pero sí el que necesitas”, le dice a la bruja buena tratando de convencerla de que es un hombre de fiar.
¿Es Oz: The Great and Powerful, un llamado simbólico para sentar cabeza en estos tiempos de la generación Peter Pan (que se niega a madurar)? Recuerdo ligeramente la versión de Tim Burton de Alicia en el país de las maravillas y recuerdo una Alicia que se negaba a una boda y al final, se decide por ser una mujer de mundo. Recuerdo también que  las y los  adolescentes con los que convivo, la mencionaban como una de sus películas favoritas.
¿Qué función cumplen estas versiones premasticadas de historias mucho más elaboradas y complejas?, ¿Es verdad que estas películas, como discurso, les hace un llamado  a las mujeres a buscar  su independencia, mientras a los hombres les invita a que muestren sus afectos?. ¿Las nuevas generaciones se sienten los más listos al entender el mensaje? Me aportaría mucho saber qué vió el sector masculino en esta versión de Oz.
     

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