No quería dejar pasar lo que observé este 31 de octubre durante mi recorrido del Cenart a CU: ¿Cuándo se volvió un carnaval el día de muertos? Me refiero al festejo bullicioso con licencia para los excesos previo al recogimiento de la Cuaresma y mucho más atrás, a las grandes Bacanales dedicadas al dios del Vino y sus símiles en América con el mismo fin.
Atravesé el centro de Coyoacán hasta llegar a Ciudad Universitaria y lo que vi en la calle fue una constante de chicas vestidas de Mujer maravilla, Mimí, Hada, Harley Quinn en sus versiones sexis. Es decir, lo que era evidente era lo ajustado, lo transparente, lo corto. Las brujas, las gatas, las vampiras, las diablas, se explica por el Halloween, ¿Y las otras, qué relación tienen con los Fieles Difuntos? Me perdí.
Mi vínculo con la mixteca oaxaqueña me regala un día de muertos lleno de color, olor y sabor que desde niña me llevó a relacionar el Día de Muertos con una fiesta donde se disfruta con los sentidos. Desde la muerte de los abuelos, generalmente, voy a Sta. Rosa en esos días en que las casas abren sus puertas para recibir el espíritu de los antigüos, guiados por los pétalos de las flores de cempasúchil. Con música y hasta baile, pero incluso eso también es parte del ritual: la banda de viento en la iglesia y el panteón; el baile durante la noche, una vez que los nuestros han partido.
Quizá el único referente que tengo del día de muertos en la ciudad, es la elaboración de la Mega Ofrenda en las Islas, que siempre vi apresuradamente y con un pie en la terminal de autobuses. Y este año, mi asombro fue mayor al no encontrarla ahí. ¿Dónde estaban las flores, las velas, el papel picado? Tal vez por eso, me resultaban todavía más fuera de lugar estas mujeres disfrazadas para el antro. Era evidente la efervescencia de la gente que iba y venía por el campus: había fiesta, no cabía duda. Los estéreos de los coches en los estacionamientos lo constataban. Pero, ¿a razón de qué? Podría ser cualquier fecha del calendario. A mí me pareció un carnaval.
Si debido al cambio climático tenemos estas desdibujadas estaciones durante el año, quizá también (ahora que la onda católica apostólica y romana anda a la baja), los periodos de desfogue social saltan en el tiempo y se insertan en espacios donde antes no estaban. ¿Quién sabe?
Epílogo:
Para rematar, iba a la altura de la facultad de Derecho, cuando alguien a mis espaldas sesudamente dijo: "...y seguramente esa gente que dice que no le gusta disfrazarse y esas mamadas del halloween, cree que la navidad se inventó en Oaxaca..."
- ¿?
¡Toing!
| Tomado de lavoztx.com |
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