Como el razonamiento lógico no es mi fuerte, me agradan los filósofos que hacen accesible a los efímeros mortales como yo, su saber. La inteligencia fracasada. Teoría y práctica de la estupidez parte de la premisa de que el ser humano no viene a un valle de lágrimas, sino a ser feliz en este mundo; sin embargo, el fracaso de la inteligencia operativa, puede llevarle a malograr esta empresa.
Por principio, si uno tiene esencia refunfuñona y no creemos que necesariamente estamos aquí buscando la felicidad del otro lado del arcoiris, ya podemos cerrar el libro. Sin embargo, lo que a mí me gustó del libro, es que tiene muchas referencias literarias, psicológicas y pedagógicas que me llevaron de la mano capítulo tras capítulo.
Más aún, cuando en el epílogo te especifica su concepto de felicidad donde nada tiene que ver con el tan cacareado éxito ni con satisfacer las necesidades básicas de nuestro cuerpo sino con la búsqueda del bienestar y la creación. Esta parte me parece especialmente interesante porque argumenta tomando en cuenta la otra postura, la del ser oscuro, lánguido y melancólico, el mismísimo espíritu propio del romanticismo. ¿Qué hubiera pasado con los grandes artistas y pensadores que pagaron la grandeza de su obra con la desdicha de su vida? ¿Hubiéramos preferido personas más satisfechas con sus destinos a costa de no contar con dichas obras?
Argumenta también sobre las creencias y conceptos que han evolucionado o cambiado radicalmente de sentido y por lo cual son desdeñados, como el ser "buena persona", provocar ternura, "ser inocente", bondadoso, o incluso, ser feliz. De ahí que se prefiera estar del lado de la desdicha y la perversidad antes de pasar por bobo, cobarde o ñoño.
José Antonio Marina dice es que el ser humano tiene la capacidad para desarrollarse en ambos lados de la moneda gracias a su naturaleza dual: el reto es poder equilibrar nuestros impulsos aún cuando éstos sean contradictorios. Y para lograrlo, apela a la sabiduría, que para él, "es la poética del vivir". Y aquí recupera lo que al inicio nombra como el triunfo de la inteligencia.
En los primeros capítulos habla de la inteligencia, concepto, fines y tipos. Fernando Marínez Monroy, decía en clase que la diferencia entre un erudito y un sabio, es que el primero acumula conocimiento y el segundo conoce cuál es su lugar en el mundo. De igual forma, José Antonio Marina distingue la inteligencia estructural, la que es posible medir por medio de tests y la inteligencia ejecutiva, es decir la que pone en uso la capacidad de la inteligencia estructural.

De ahí parte para desglosar en cada capítulo lo que él considera la inteligencia malograda, los fracasos cognitivos, los fracasos afectivos, los lenguajes fracasados, el fracaso de la voluntad y aquí es donde el puerco torció el rabo para mí como lectora. Encontré un concepto que no conocía en la teoría, pero que en la práctica es el pan mío de cada día: la procastinación.
Y aunque suena feo, el significado es más que horrible: es la convicción de que mañana se hará mejor X tarea. Y al día siguiente se sigue manteniendo la misma convicción. Como el letrero aquél que reza: HOY NO SE FÍA, MAÑANA SÍ.
Otra cosa que encontré en este libro, fue esclarecer por qué no me convencía el rollo de la Inteligencia Emocional de Daniel Goleman. Marina hace un breve repaso del estudio de las emociones desde el punto de vista de la psicología, pero lo redondea desde la filosofía. Y resume en dos consejos el libro de Goleman: "conócete a ti mismo y no dejes que la pasión se adueñe de tu alma" (pág.55). Coincido en que no basta con ser un erudito de ti mismo para cambiar. Es necesario cambiar tu forma de concebir la vida y actuar en consecuencia, lo cual no es ni fácil ni inmediato.
José Antonio Marina, se declara un optimista que cree en la inteligencia aplicada a la creación de una vida buena frente a la estupidez humana de la crueldad, la obcecación, la matanza, etc., no desde la omisión de la sombra, sino reconociendo nuestro potencial destructivo y autodestructivo que nos impide ver el otro lado de las cosas.
| Tomado de La vaca Multicolor |
Me di una vuelta por su página y me quedaron ganas de leer otros escritos suyos. Dejo el link por si fuera de su interés. http://www.joseantoniomarina.net/
La inteligencia fracasada. Teoría y práctica de la estupidez. Marina, José Antonio. Ed. Anagrama. Col. Argumentos.
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